PREESCOLAR ANGLO COLOMBIANO

Bogotá, Colombia
2018
6090m² Ver fotos >|

El aprendizaje de los primeros años formales de educación debe darse en entorno emotivo y de ensueño! El edificio del prescolar del Anglo como “tercer profesor” promueve una diversa suma de espacios para el aprendizaje de carácter cotidiano o especializados, que se articulan a través de las áreas de extensión para el aprendizaje casual, espacios antes llamados corredores.

Todo cobijado por un volumen quebradizo que hace alegoría a una sumatoria de casitas, y que emulan y dialogan con el paisaje sinuoso las montanas circundantes de Bogotá. Como particularidad especial del espacio interno, se opta por distorsionar el rectángulo perfecto y las aristas, promoviendo las formas romboides sutiles, con cubiertas o cielorrasos siempre inclinados, que constituyen un espacio no rígido ni en su naturaleza formal, ni en su uso. Los dos grandes volúmenes de la “L” se articulan con planos de arcilla curvos, que ablandan y matizan las esquinas y promueven un funcionamiento fluido de las partes.

Por ultimo si bien la arcilla y el vidrio son los materiales predominantes, al interior y en los balcones se contrastan con matices de pintura multicolor. El amoblamiento y la variedad de espacios le apuestan a una diversidad de escala donde cada niño pueda encontrar su rincón para estar a gusto.


Cliente: Colegio Anglo Colombiano
Colaboradores: Daniel Bonilla, Marcela Albornoz, Santiago Ballen, Cesar Grisales, Juan Manuel López, Laura Bermúdez, Alexander Roa, Ixa Bachman, Gabriela Ortiz. Practicantes:
Fotografía: Alejandro Arango

Bogota, Colombia
2018
6090m²

First formal years of education must take place in an emotional and dreamlike environment! The Anglo preschool building is presented as a “third teacher” promoting a diverse sum of spaces for everyday or specialized learning, which are articulated through extension areas for casual learning, spaces formerly called corridors. All sheltered by a brittle volume that allegories a sum of houses, and that emulate and dialogue with the sinuous landscape of the surrounding mountains of Bogotá.

As a special feature of the internal space, the choice is made to distort the perfect rectangle and the edges, promoting subtle rhomboid shapes, with always sloping roofs or ceilings, which constitute a space that is not rigid either in its formal nature or in its use. The two large volumes of the “L” are articulated with curved clay planes, which soften and nuance the corners and promote a fluid operation of the parts.

Finally, although clay and glass are the predominant materials, the interior and on the balconies are contrasted with nuances of multicolored paint. The furniture and the variety of spaces bet on a diversity of scale where each child can find their corner to be at ease.


Client: Anglo Colombiano School
Collaborators: Daniel Bonilla, Marcela Albornoz, Santiago Ballen, Cesar Grisales, Juan Manuel López, Laura Bermúdez, Alexander Roa, Ixa Bachman, Gabriela Ortiz. 
Photographer: Alejandro Arango

Arriba