SECONDARY LEARNING CENTRE ANGLO COLOMBIANO

Bogotá, Colombia
2016-2018
18397m² Ver fotos >|

Las condiciones que definieron el planteamiento arquitectónico general, fueron la ubicación central del edificio en el campus, su relación con los espacios abiertos más significativos del colegio, y su importancia para la comunidad dada la diversidad de usos a los que dará lugar; dos determinantes que le dan un carácter icónico dentro del conjunto.

Para evitar que el edificio tuviera una presencia masiva sobre la plaza central por su altura de cinco pisos, y proyectando el edificio con el objetivo de lograr la mejor articulación con los espacios abiertos del colegio dado su carácter colectivo por su mezcla de usos, se descompuso el volumen cúbico en cuatro cuerpos: 1) Un basamento de un nivel, en el cual se ubican los usos que demandan la mayor accesibilidad por parte de los usuarios. 2) Un segundo nivel abierto y articulado al campus a través de dos grandes escaleras que conducen los espacios libres hasta el segundo nivel, y generan un gran espacio abierto y cubierto de acceso. 3) Un volumen de dos niveles suspendido sobre el vacío del segundo piso, que da lugar a los usos más importantes del edificio, significando su relevancia dentro del programa. 4) Un remate retranqueado en el que se ubica el uso que tiene menor afluencia de estudiantes en el edificio. Esta operación evita la lectura unitaria y monolítica del volumen, y la descompone en partes.

El programa se organiza en una planta rectangular, atravesada por un patio central cubierto de 14 por 7 metros y 5 pisos de altura. A los extremos del patio, se ubican dos puntos fijos en los cuales se disponen las circulaciones verticales, y en torno al vacío se ubican las circulaciones en un circuito cerrado. Esto, genera un esquema muy eficiente que permitió acomodar todas las áreas requeridas perimetralmente, en una huella relativamente baja restringida por la vegetación y circulaciones preexistentes en torno al edificio.

El edificio tiene dos grandes escaleras, una que lo conecta directamente con la cafetería, y otra que funciona como una gradería que enfrenta la plaza central, y conforma un nuevo escenario abierto que puede servir como soporte a nuevos eventos colectivos en la plaza central del colegio. Estas escaleras inician un recorrido que sube al hall abierto de segundo nivel, y llega al punto fijo principal que con una escalera de grandes dimensiones conecta con el nivel 3, y 4, donde se ubica la biblioteca de bachillerato y otras áreas de servicio para los estudiantes.


Cliente: Colegio Anglo Colombiano
Colaboradores: Mateo Franco Grimaldo, Juan Ramírez, Nicolas Parra, Cesar Montoya, Luis Fernando Orozco, Claudia Zuluaga, Maria Teresa Sierra, Daniel Duplat, Alejandra Posada, Sergio Moya, Maria Romero, Camilo Barrero. Practicantes: Juan José López, Julián Ramos
Fotografía: Alejandro Arango

Bogota, Colombia
2016-2018
18397m²

The conditions that defined the general architectural approach were the building's central location on the campus, its relationship with the school's most significant open spaces, and its importance to the community given the diversity of uses it will accommodate—determinants that lend it an iconic character within the complex.

To prevent the building from having a massive presence over the central plaza due to its five-story height, and designing with the goal of achieving the best articulation with the school's open spaces given its collective character and mixed uses, the cubic volume was decomposed into four elements: 1) A single-story plinth, housing functions requiring the highest level of accessibility for users. 2) An open second level articulated with the campus via two large staircases that extend the outdoor spaces up to the second floor, creating a large open and covered entry plaza. 3) A two-story volume suspended over the void of the second floor, containing the building's most important programs and signifying their relevance within the layout. 4) A setback top floor housing the use with the lowest student traffic. This operation prevents a unitary, monolithic reading of the volume, breaking it down into parts.

The program is organized on a rectangular floor plan, pierced by a covered central atrium measuring 14 by 7 meters and rising five stories high. Vertical circulation cores are located at either end of the atrium, while hallways form a closed loop around the central void. This generates a highly efficient scheme that allowed all required areas to be accommodated along the perimeter within a relatively small footprint, restricted by the pre-existing vegetation and pathways surrounding the building.

The building features two large staircases: one that connects directly to the cafeteria, and another that functions as a grandstand facing the central plaza, forming a new open stage that can serve as a venue for collective events in the school's central square. These stairs initiate a route that ascends to the open hall on the second level and reaches the main circulation core, where a large-scale staircase connects to levels 3 and 4, home to the high school library and other service areas for students.


Client: Base Anglo Colombiano School
Collaborators: Mateo Franco Grimaldo, Juan Ramírez, Nicolas Parra, Cesar Montoya, Luis Fernando Orozco, Claudia Zuluaga, Maria Teresa Sierra, Daniel Duplat, Alejandra Posada, Sergio Moya, Maria Romero, Camilo Barrero. Students: Juan José López, Julián Ramos
Photograper: Alejandro Arango

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