CONCURSO SOCIEDAD BOLIVARIANA – UNIVERSIDAD DE LOS ANDES

En términos urbanos, la propuesta para el concurso de la Sociedad Bolivariana y la Universidad de Los Andes plantean un espacio por tradición de carácter privado pero de vocación público, que a nivel urbano consolida el inicio / remate del eje ambiental y el Parque Urbano de la Quinta de Bolívar, proponiendo así un espacio verde/colectivo para la ciudad.

De manera complementaria, la edificación propuesta se formula a través de una ocupación que permite que la edificación complemente el verde circundante, manteniendo prácticamente toda la vegetación consolidada existente. En consecuencia, se plantea un pabellón formativo en el que prima la conexión fluida con el entorno, creando una secuencia de espacios al aire libre y conectando el Parque de la Quinta de Bolívar, el patio ovalado, la calle de piedra (Calle 19A) y la plazoleta del edificio R.

De acuerdo con la normativa del predio, se utiliza la máxima cabida permitida logrando complementar las áreas verdes circundantes, mantener la vegetación consolidada y resolver la mayoría de espacios con iluminación y ventilación natural. Siguiendo una hipótesis contextual como tipología edilicia, se plantearon premisas proyectuales tales como: la implantación en una manzana ortogonal, el edificio paramentado, el patio, la altura homogénea respecto a la calle, el alero y la cubierta inclinada; permitiendo así que la Quinta de Bolívar siga siendo el elemento representativo del sector. Por su parte, en cuanto a materialidad, se optó por la recuperación de materiales tradicionales como la madera estructural, y la teja de barro, acompañadas por un material genérico como el vidrio.

En términos programáticos, se desarrolla un edificio que permite la autonomía de las dos instituciones, pero a su vez garantiza la integración de las mismas según se desarrollen en el tiempo. Por tanto, el primer nivel se le asigna al programa de la Sociedad Bolivariana y los otros niveles superiores a la Universidad de los Andes; incluyendo la ubicación de un salón multipropósito de uso compartido. Adicionalmente, el edificio formulado plantea una estrategia museográfica, que permite la exposición simbólica de forma cotidiana de las colecciones que posee la Sociedad Bolivariana.

En términos estructurales, el proyecto contempla una base en concreto convencional, para cimentación y sótano, sobre la cual se prevé un sistema aporticado en ambos sentidos, todo en madera, proveniente de bosques de reforestación de más de treinta años, que fomenten aproximaciones de sostenibilidad. Adicionalmente se plantea un amarre perimetral con un entramado tipo canasto, con elementos verticales (cerchas en madera) que ayudan a disipar los efectos de vibración en los pisos. Intentando aprovechar al máximo los dos frentes largos del volumen, se formula dos franjas hacia fachada, libres de estructura que permiten máxima flexibilidad entre las aulas y los student common previstos.

Para estructurar el proyecto de una manera sostenible, se plantean zonas verdes, promoviendo la restauración del hábitat natural, la conectividad ecológica y la atracción de nuevas especies, así como el cumplimiento de los requerimientos LEED. En términos de la vegetación propuesta, se consideraron especies de cerro, prioritariamente nativas, junto a la conservación de tres árboles existentes definidos con mayor valor ecológico, que actúan también como elementos estructurantes en la composición.

Finalmente, en términos bioclimáticos, se definió una estrategia de ventilación pasiva por medio de la inclusión de microclimas a partir de los diferentes vacíos propuestos, que ayudan al intercambio de aire frío y caliente. Adicionalmente el proyecto plantea la necesidad de protección solar en las fachadas para alcanzar el confort térmico de los espacios; para lo cual se contempló además de la estructura planteada en la fachada, la implementación de vidrio serigrafiado con diferentes grados de densidad.


Cliente: Universidad de los Andes y Sociedad Bolivariana.
Colaboradores: Cesar David Grisales, Laura Bermúdez. Practicantes: Gabriela Barreto, Carolina Zapata, Angélica Ruiz.
Renders: Taller Pizarra.

From an urban perspective, the proposal envisioned a space, traditionally private but with a clear public character, that defines the beginning and the end of an environmental urban axis (Eje Ambiental) existent within the surroundings, and the Quinta de Bolivar Urban Park, which generates a collective green space for the city.

The proposed building takes into consideration a site occupation which allows the building to have a complementary relationship with the surrounding greenery. A formative pavilion is proposed where a fluid connection with the surroundings prevails, creating a sequence of outdoor spaces connecting the Quinta de Bolívar Park, the oval patio, the stone street (19A Street) and the R building Plaza.

According to local regulations, the maximum site capacity was occupied, which granted a complementing relationship of the built form with the existing vegetation, while solving the majority of spaces with natural light and ventilation. Following a contextual hypothesis for defining a building typology, a few conceptual premises where established: the orthogonal block, the paramented building, the courtyard, the homogeneous height towards the street, the eaves and the sloping roof. This typology allows the Quinta de Bolívar to remain the representative element within the surroundings. In terms of materiality, it was chosen the recover traditional materials such as structural wood, the dominant material in the project, accompanied by clay tiles and glass, as a generic material.

In regards to the program, the building was develop in order to achieve two autonomous institutions, while at the same time granting the integration of them. Therefore, the first level was assigned for the Bolivariana Society while the levels above were envisioned for the University, including a multipurpose room that's meant to be shared among the two institutions. In addition, the building established a museographic strategy throughout, which allowed a symbolic exhibition of the Bolivariana Society pieces, so that it was in close proximity to daily users.

From an structural perspective, the project was defined with a concrete base for the development of the footings and the basement; and above this base, a contributed system in both directions was defined, made entirely of reforestation wood, promoting sustainability. Additionally a perimeter tie-down with a basket-like framework was formulated with vertical elements and wooden trusses wich help to reduce vibration. Trying to make the most of the two longer fronts of the volume, two façade strips were formulated free of structure, allowing maximum flexibility between the classrooms and the student commons.

To structure the project in a sustainable way, 30% of the property was conceived as green area promoting the restoration of the natural habitat, the ecological connectivity, the attraction of new species, as well as the fulfillment of LEED requirements. The proposed vegetation, took into consideration plants from the nearby hills (cerros), native spices to the area, among with the conservation of three existent species, defined with the major ecological value, which are also key elements in the composition of the project.

Finally, regarding bioclimatic aspects, a passive strategy for ventilation was considered, with the inclusion of microclimates using the proposed gaps / voids of the building, helping with the exchange of hot and cold air. In addition, the project took into consideration the requirement of solar protections in order to achieve thermal comfort of the spaces; such as having the structure provided along the perimeter of the building, among with the conjugation of the use of screen-printed glass with different degrees of density.


Client: Los Andes University and The Bolivarian Society.
Collaborators: Cesar David Grisales, Laura Bermúdez.
Interns / Students: Gabriela Barreto, Carolina Zapata, Angélica Ruiz.
Renders: Taller Pizarra

 

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